16. Bat-Man
Antes era cinéfila, pero ahora ya no voy al cine. Mi etapa cinematográfica se terminó cuando me recibí, o quizás antes. Para Copi el cine es espectáculo sin riesgo, una buena alternativa a la TV para gente moderada y culta. Según él, tanto en las salas de teatro como en los recitales de rock´n roll y en los estadios de fútbol no solo hay riesgo, también hay mucha emoción. En el espacio del cine un conjunto ordenado de espectadores silenciosos miran una pared iluminada durante una hora y media, mientas consumen gaseosas y pop corn.
Volví al cine para ver Batman Begins, obviamente sin muchas expectativas. Ninguna película que venga de la industria del espectáculo hollywoodense me resulta atractiva, pero en este caso, me convocó el oscuro personaje creado por Rob Cane.
Mi opinión sintética: Batman Begins es una película mediocre con unos decorados increíbles. Por primera vez, desde que Tim Burton reinició la saga cinematográfica de Batman, el director deja de inspirarse en la serie de TV protagonizada por Adam West y vuelve a las fuentes del comic editado por DC. Esto significa que Mr Nolan se aleja del tono paródico y se acerca al drama y al policial.
A mí, la serie televisiva me gusta más que todos los largos realizados desde el 89 en adelante. De todos modos reconozco que el film de Mr Burton es el mejor. La música de Prince y las actuaciones de Nicholson y Bassinger son memorables. Esa versión es un homenaje al comic, al pop-art y a la cultura de masas. El gran protagonista del film de Burton no es el encapotado sino el guasón (el villano de turno), cuyo objetivo final es inmortalizarse con su imagen impresa en los billetes (la escena del guasón y sus secuaces “grafiteando” las obras de arte clásico en el museo de Ciudad Gotica, habla de un atentado artístico más que criminal).
La serie de TV es una obra pop “químicamente pura”. Fue realizada en los dorados años sesenta y en las peleas (siempre a las piñas), aparecen viñetas de comic con onomatopeyas. La parodia y el humor absurdo caracterizan al Batman pop que trabaja de para-policial en la pantalla chica.
Nolan intenta una deconstrucción post-moderna. Psicoanaliza a Bruce Wayne e intenta buscar los móviles que llevaron al joven millonario a convertirse en un oscuro superhéroe. Nolan intenta disfrazar de intelectual a su producto con algunos diálogos inteligentes, pero yo considero que no lo logra. El gran hallazgo de éste director es visual: los decorados de Batman Begins son excelentes (tanto los escenarios “orientales” como los de la Ciudad Gótica). Pero por más disfraces y decorados bellos la película es mediocre. La primera parte se parece a Kung Fu y la segunda parte se parece a James Bond. No tiene una estructura dramática, no es una película de aventuras y tampoco un policial: La película de Nolan es un híbrido correctamente actuado y realizado, que a duras penas alcanza tres estrellas sobre cinco.
Kane inventó un mito que hoy representa a la cultura de masas del siglo veinte y que sigue vivo. No dudó que Bat-Man sobrevivirá a toda la mediocridad cinematográfica de Hollywood, cuya única finalidad es la del entretenimiento de la clase media global (que dispone de tres dólares para para pagar el ticket y la paciencia para estar un par de horas sentada en una cómoda butaca, mirando una pared iluminada por un haz de luz proyectada).
Queridos lectores, yo me pregunto: Cuándo se va a echar un polvo el hombre murciélago? Espero de todo corazón que el próximo director lo revuelque con alguna loquita de Ciudad Gótica, para la felicidad del encapotado y la de todos los espectadores ávidos de escenas eróticas (o acaso a Bruce le gustan los muchachos, como sospechan algunos críticos mal pensados). Llegaremos a ver un Batman gay contrayendo enlace con el apuesto joven maravilla? Santos Bati-Matrimonios!

Jack dijo
No puedo evitar estar de acuerdo con usted, señorita psicóloga, en muchas de sus apreciaciones. Sabida es mi admiración por Burton y su obra. Sin embargo, habiendo visto Batman Begins, debo decir que la pelíucla me gustó mucho.
Cierto es tambien que tengo cierta debilidad por Nolan y su formna de fragamentar las historias, donde uno como espectador es relativamente responsable de construir la historia. Como en todo, entiendo que es una cuestión de gustos.
Con respecto a la vida sexual del encapotado, todos sabemos que los superheores no la ponen. Y si lo hacen, nunca nos enteramos...
30 Junio 2005 | 03:07 PM